martes, 22 de febrero de 2011

DIA DE LAS LENGUAS MATERNAS


Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Febrero de 2011

La lengua materna, nativa o primera lengua es el primer idioma que aprende una persona, es lo que le da su primera identidad, la que adquiere mediante la interacción con su entorno inmediato, a través de sus padres y de su primera comunidad, sin intervención pedagógica.

La lengua es el alma de una cultura, que refleja la forma en la que una comunidad ha formulado su pensamiento, su cosmovisión y su entendimiento del mundo que le rodea. Expresa una determinada forma de relacionarse con la naturaleza y la humanidad; por eso, cuando una lengua muere, se pierde para siempre una parte insustituible de nuestro conocimiento del pensamiento y de la visión del mundo.

La etnología ha catalogado más de 6 mil 700 lenguas que se hablan actualmente en 228 países del mundo, pero se están extinguiendo aceleradamente, al mismo ritmo que las especies vivas. Hoy en día, casi la mitad de las lenguas vivas no están siendo enseñadas por los padres a sus hijas e hijos, a este ritmo desaparecerán en apenas una generación.

Oaxaca es el Estado con mayor diversidad étnica y lingüística del país, del número total 3,378,911 de población oaxaqueña, 1,564,197 pertenecen a población indígena, según el II Conteo de Población y Vivienda, México, 2005 del INEGI. La Ley de Derechos de los Pueblos y comunidades indígenas del Estado de Oaxaca reconoce la existencia de 15 pueblos indígenas en el territorio oaxaqueño: Amuzgos, Cuicatecos, Chatinos, Chinantecos, Chocholtecos, Chontales, Huaves, Ixcatecos, Mazatecos, Mixes, Mixtecos, Náhuatls, Triquis, Zapotecos y Zoques, distribuidos en 564 municipios, de los 570 existentes, localizados mayoritariamente en zonas rurales.

Entre las familias lingüísticas más importantes por su volumen de población se encuentran los hablantes de: lenguas zapotecas con 357 mil personas (32.7%), lenguas mixtecas 242 mil personas (22.2%), mazatecos 165 mil (15.1%), mixe 103 mil (9.4%) y chinanteco 103 mil personas (9.4%), éstas cinco lenguas concentran el 88.8 por ciento del total de la población hablante de la entidad.

El reconocimiento de la diversidad lingüística y cultural es, en gran medida, resultado de los planteamientos hechos por diversas organizaciones indígenas del país; por ejemplo, los acuerdos de San Andrés Larraizar, establecen que “el gobierno federal se obliga a la promoción, desarrollo, preservación y práctica en la educación de las lenguas indígenas, propiciándose la enseñanza de la lecto-escritura en su propio idioma y se adoptarán medidas que aseguren a estos pueblos la oportunidad de dominar el español”, o el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que señala en su Art. 28 “que a los niños indígenas se les enseñe a leer y escribir en su lengua materna y que se les ofrezcan oportunidades para que aprendan la lengua oficial de su país o nación con el fin de que se apropien de ambos instrumentos comunicativos”.

El Día Internacional de la Lengua Materna se origina en 21 de febrero de 1952 cuando en Bangladesh un grupo de estudiantes demandaba que su lengua materna, el Bangla, fuera reconocida como lengua oficial. Ante este hecho, la policía abrió fuego y dio muerte a tres jóvenes de nombre Abul Barkat (del pueblo Babla, estudiante de Maestría en la Universidad de Dhaka), Rafiquddin Ahmed (estudiante, del pueblo Paril Baldhara del distrito Manikgonj) y Shafiur Rahman (del pueblo Kunnyogar, empleado de la sección de contabilidad de la Corte de Dhaka). Cuatro años después en la Constitución de Pakistán el Bengalí y el Urdo fueron declarados lenguas oficiales de Pakistán.

En Canadá la organización llamada “Amantes de la Lengua Materna del Mundo”, integrada por hablantes de inglés, kutchi, cantonés, alemán, filipino, bengalí, hindú, en 1999, exhortaron a la ONU y a la UNESCO a declarar el 21 de febrero como el Día Internacional de la Lengua Materna. En respuesta, la Unesco les informó que esa propuesta sólo podía ser considerada si venía de la Comisión Nacional para la Unesco de algún país miembro. Por lo que esta organización en acuerdo con el Ministro de Educación del Gobierno de Bangladesh reafirmaron esta propuesta a la Unesco, adoptándose así esta histórica resolución de que el 21 de febrero sea el Día Internacional de la Lengua Materna, Que fue adoptada por unanimidad en la 30 Conferencia General de la Unesco, realizada el 17 de noviembre de 1999.

El derecho a hablar y a estudiar en la propia lengua, el derecho a escuchar por todos los medios de comunicación la lengua materna, forma parte de la libertad de expresión, en este sentido y en base a la nueva política de convivencia entre gobierno y sociedad, organizaciones de la sociedad civil, autoridades comunitarias, instancias educativas e instituciones de gobierno y personalidades afines al trabajo de las lenguas, nos hemos organizado para conmemorar, en conjunto, el 21 de febrero Día Internacional de las Lenguas Maternas, en este año 2011. Como un homenaje a la diversidad cultural de Oaxaca, que promueva, reconozca y fomente un sentido de corresponsabilidad entre actores y habitantes del estado, la realización de tareas y acciones tendientes al fortalecimiento, revitalización y desarrollo de las lenguas maternas dentro de una sociedad diversa e incluyente.


En este sentido el Comité Conmemorativo del Día de las Lenguas Maternas, integrada por una veintena de organizaciones, convocamos a la sociedad Oaxaqueña, a los pueblos, a las instituciones educativas y academias, a agrupaciones y personalidades que trabajan la lengua, a participar en la conmemoración del Día Internacional de las Lenguas Maternas, a celebrarse en la capital oaxaqueña los días 20, 21 y 22 de febrero del presente año 2011.

En Oaxaca hemos denominado a esta celebración, Día de las Lenguas Maternas, puesto que en el mundo no sólo se habla una lengua, sino existe una gran diversidad, más aún en nuestro estado considerado de mayor diversidad cultural. En este sentido nombramos en plural esta celebración para reconocer a todas las lenguas con que aprendemos a nombrar y a entender nuestro entorno.

Porque queremos en este día no sólo reconocer nuestra lengua, sino también la de los otros, que ponga fin al predominio de una lengua sobre otra. Aspiramos a una lengua común que permita comunicarnos, pero conservando nuestras miles y miles de lenguas distintas para tener algo diferente que comunicar y seguir enriqueciendo así el patrimonio cultural de nuestra humanidad.

COMITÉ CONMEMORATIVO DEL DIA DE LAS LENGUAS MATERNAS


1. Biblioteca Francisco de Burgoa

2. Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca CEDELIO

3. Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social CIESAS

4. Centro Profesional Indígena de Asesoría Defensa y Traducción A.C. CEPIADET.

5. Coalición de Maestros y Promotores Indígenas de Oaxaca CEMPIO

6. Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca, CSEIIO. Bachillerato Integral Comunitario

7. Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas CDI

8. Culturas Populares

9. Dirección de Educación Indígena DEI

10. Escuela Normal Bilingüe e Intercultural de Oaxaca ENBIO

11. Facultad de Idiomas de la UABJO

12. Fundación Alfredo Harp Helú

13. Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH

14. Instituto Nacional de Lenguas Indígenas INALI

15. Municipio de Teotitlán del Valle

16. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca MACO

17. Procuraduría para la Defensa del Indígena PRODI

18. Programa de atención a hijos de trabajadores jornaleros y migrantes PRONIM

19. Secretaria de Asuntos Indígenas SAI

20. Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca

21. Secundarias Comunitarias

22. Unidad de Atención Académica a Estudiantes Indígenas

23. Universidad Pedagógica Nacional (Unidad 201, Oaxaca) UPN

viernes, 8 de octubre de 2010

crónica del suceso en Tlahui

EN TLAHUITOLTEPEC, ¿QUÉ QUEREMOS MIRAR? ESTO FUE LO QUE MIS OJOS CONSTATARON.

29-30 sept. Casi llegando a albarradas, nos topamos con alguien de la Semarnat en el camino y ante nuestra pregunta evidente respondió: Ah sí, yo vengo de Tlahui. No pasó lo que se decía y ya está bien el camino. Entonces mi alma regresó a mi cuerpo y, pensé: Entonces vayamos tranquilos que esta ayuda tiene que llegar, estos víveres y ropas que amorosamente ha donado la gente en la ciudad debe llegar a su destino, ya está garantizado que el camino está abierto, ya lo dijo una institución, es una voz creíble.

Seguimos andando en nuestra camioneta, nuestro casi hermano conductor, el Ori, teresita, mi sobrina y yo. Siempre sintiendo tan cercano el acompañamiento de nuestras compañeras de Consorcio y con la fortaleza que nos han enviado nuestros conocidos/as, amigas y amigos, personas que alguna vez cruzaron camino con nuestras ideas y acciones en algún espacio de esta tierra donde siempre hay instantes para coincidir.

Entonces ante nuestros ojos se hacía presente esa realidad, que tanto anhelaba constatar nuestros ojos para ya no mirar solo medios o escuchar sólo versiones. Ahí está la enorme piedra que trataron de hacer a un lado para que al raz pasara alguna pequeña camioneta. Por aquí se sumió la carretera. Aquí el lodazal tapó el camino. Aquí el arroyo es un río. Aquí la vegetación es desierta. Aquí hay algunas maquinas trabajando. Aquí hay almas penando. El acceso no es nada de lo que me ha dicho el de la institución, y así tengo que seguir creyendo que mi pueblo está bien y que todo fue “una exageración” como tanto se ha repetido en lo mediático.

Mi esperanza quedaba, muy en el fondo de mi corazón, aunque en ocasiones se esfumaba, cuando la realizad colocaba lo evidente ante nuestros ojos. De repente se acaban las palabras y no sé que más decir.

Fuimos esquivando lo que pudimos, fuimos saludando a los conductores que trataban de abrir los caminos y cuando ya casi cantábamos Gloria por llegar, se cayó en panteón. Se cayó la carretera del panteón de Tamazulapam, No pueden pasar. Y como siempre dicen de lo peor hay que ver lo mejor. Nos pudimos unir a una caravana de camionetas que iban para el mismo fin, unos que venían de organizaciones, otros de colonias populares, otros por ser paisanos de la localidad, otros más familiares, y así en una caravana tomamos la ruta alterna para llegar al fin a la tan anhelada tierra.

Cuando regresamos al camino principal, camionetas de éxodo miraron mis ojos y de nuevo regresó la angustia. Entonces no todo está bien en mi pueblo, entonces es fuerte para orillar a la gente que salga de su lugar. Seguimos avanzando, pudimos pasar el primer derrumbe que por alguna vez imposibilitó el acceso a Tlahui. Estamos cerca, pero ahora hay que dar vuelta por el santuario. Y ahí en Santa Ana, ya miré un espacio de concentración, alguna ropa mojada colgada en las ramas de los arbustos, rostros de desesperanza, algún que otra colchoneta que empezaban a repartir.

Entonces se me acerca una señora y me dice: para dónde vas, quién es tu familia y le di el nombre de mi madre y me dijo tranquilízate ella está bien. Nosotros aquí vamos a permanecer a nuevo aviso.

Le dije que llevaríamos los víveres ante la autoridad, porque creíamos que eran los más indicados para hacerlo y me deseó lo mejor y me fui. Parecía que en verdad sus almas trataban de buscar el mejor refugio y que su cuerpo estaba ahí tratando de moverse y de mover algo.

Cruzamos el cerro y miramos dos espacios más de refugio, que aun no sé si llamarle albergues, porque aún no reúne las condiciones y ahí al paso me repitieron: convence a tu familia que suba, ellos no se quieren salir, pero hay muchas casas ladeadas, y aquí abajo se fue el tanque de agua potable, ya no tenemos agua.

Y entonces anunciaron en la radio que no pasaba más, que la gente se tranquilizara, que ya salió el sol y eso es bueno, que ya no ha estado lloviendo, que tranquilicen a sus familiares quienes han podido hablar con ellos. Que no pasa más y que sólo está aumentando la grieta en el centro, que ayer era 3 cm y que hoy son 7 cm, por eso ellos ahora están en frente lo que alguna vez fue su instalación.

Entonces se escuchaba a la gente por la radio, diciendo: es que en Santa Cruz ya se cerró el camino, el apoyo no puede llegar a racho tejas, si pueden bajen caminando. Es que para donde sube la gente a refugiarse, del otro lado de la montaña, la que no se ve, está empezando a desgajarse el cerro, ahí por rancho mosca-metate. Es que la deviación Nejapa-Flores ya está derrumbándose. Se está quedando incomunicada la comunidad, qué vamos a hacer. Pero recuerdo que a mí me dijeron ¡No pasó nada, grave! Ojala que esta mentira muchas veces repetida, regresara las cosas a su normalidad.

Y en el centro ví mucha gente parada y muchos carros, haciendo qué, aun no lo sé porque como que ví, pero como que quería ver algo que no es posible ya ver. No se si se llama esperanza.

Estaban como 6 carros de los militares, ví a cerca de 30 soldados parados, casi que todos cuidando la grieta, pero no estaban apoyando a descargar las despensas que había traído la gente. Cuando la autoridad agraria me indicó que a ellos habría que pedirles el apoyo, y se los pedí y con toda la tranquilidad del mundo me dijeron: Si al rato lo vemos.

Pues sí con esa tranquilidad seguramente si podemos decir que no pasa nada, parados ahí cuidando una sola grieta, no nos permite mirar lo que está pasando alrededor, entonces creo que así si podemos decir que, no pasa nada.

Sólo dejé a los compas frente al municipio y empezamos a correr montaña abajo en busca de nuestra familia. Y justo donde se encuentra la vereda y la carretera estaban 6 personas, entre adultos, acianos y una mujer, estaban departiendo mezcal para pedir y ofrecer perdón a nuestra tierra, a nuestra forma de vida, al konk a las montañas, por las faltas que hemos y por la falta que otros han cometido y no hemos sabido respetarnos entre nosotros. Pedimos que cese el castigo, y que la lección la tenemos bien aprendida, con nuestra forma de vida no se juega.

Derramé tres gotas, tragué algo que me supo a agua, entonces medio entenderán como estaba, hoy como que pienso que ausente de mí misma. Di las gracias por el ofrecimiento, me dieron las gracias por haberles aceptado, me dijeron que eso esperan de nosotras y nosotros los jóvenes, que aprendamos a integrarnos, a convivir y a escuchar. Me despedí con respeto y seguimos corriendo rumbo a casa.

Ellos no nos alertaron de nada, ahí sólo los vi parados, no sé cuál era la misión de estar ahí, tampoco sé si era real lo que ví, lo que sé es lo que me dijeron. Pero justo al intentar pasar un arrollito que va rumbo al albergue, por el barrio tsenkutyum, oh alto. Se había ido el barranco, se borró la carretera y el lodazal aparentó algo lleno. Insistí que nos metiéramos pero mi sobrina me alertó que si queremos llegar con bien, nos regresemos, pero de pronto vimos que también estaba derrumbado el supuesto camino alterno, por tanto tuvimos que subir gateando a una media montaña.

Ente resbaladas, y golpes, llegamos a lo que creía la salvación, mirar otra carretera, y justo saliendo ahí, ahí estaba la otra grieta, que a medida que avanzamos seguía creciendo. Corriendo al fin llegamos a la casa de mi familia. Abrazos secos, el llanto al parecer también se había escapado. Poco tiempo tuvimos para intercambiar palabras, lo único que alcancé a decirles, vayan al albergue de ayá arriba. Subieron mis hermana y se quedó una porque sus niños son especiales, requieren de comida especial. Necesita moler la comida y en el refugio a donde van no hay luz.

Subieron quienes pudieron.

Y de nuevo mi estancia en el centro confirmaba una de mis hipótesis, hay muchos hombres tomados, no al grado de caerse, pero sí con algún grado de licor. Unos Más, otros menos. Entonces me quedé así sólo mirando. En el paso ví a muchas mujeres cargando su ayate, rumbo al albergue provisional, y a algunos hombres cargando las colchonetas que estaban empezando a repartir.

Entonces quise entender, si los hombres son quienes están bajando al centro, pues sí en el camino encuentran más alcohol, sólo quise entender una parte de lo que me tocó mirar. Mas estoy segura que no es la única verdad que existe, puedo suponer que es también para tratar de apaciguar la angustia o de animar la evidente depresión. Eso no lo sé.

Lo que pude alcanzar a ver en mi camino eran tiendas cerradas, me comentaron que ya no hay movilidad de dinero, la gente que tenía como fuente de ingreso la venta de productos agrícolas o de tamales o pulque, ya no podrían instalarse en la plaza a vender. El pueblo se ha paralizado. Pero esto es relativo. Hay unos que se quieren pasar de vivos y quieren entrar a casas ajenas a robar.

Mis ojos constataron que están pasando demasiadas cosas, la desgracia no está centrada en lo que la tv sólo nos quiere mostrar, o lo que a los ojos de los soldados alcanzan a ver. Al menos en todo el camino que anduve no vi a ninguno, todos están concentrados en el centro y ahí si parece que no pasa nada. Por eso quiero decirles que está pasando demasiado en mi pueblo, que la mayoría de la gente se ha salido de sus casas en busca de refugio, que todas las montañas están agrietadas, que al menos ví más de 3 deslaves al paso, del rumbo albergue, ahí donde no se ha enfocado los ojos de nadie que pueda emitir comunicación al exterior.

Por eso señalo: Sí se necesita el apoyo, porque esto apenas está empezando, qué va a comer la gente de los albergues. Desde donde lo vivo, la desgracia no sólo se debe mirar en número de muertos, sino en lo que deja ello, quienes quedan desamparados y qué pasa con todas y todos los que se quedan vivos.

El mantenimiento y la reconstrucción son tareas arduas. Por lo pronto el pueblo espera que cese la lluvia y si así no sucede, a dónde vamos a mandar a quienes viven en ese pueblo, ¿dónde es el lugar seguro? Por lo pronto las voces que alcancé a escuchar pidieron:

Agua embotellada

Multicontacto y extensiones o cables largos para instalar luz en los refugios.

Papel higiénico

Lámparas de mano

Baterías D para las lámparas

Recipientes medianos y grandes para hacer la comida

Galletas

Maseca

Comidas enlatadas.

Quiero aprovechar la ocasión para agradecer a todas y todos ustedes que han mostrado su apoyo solidario con mi pueblo, con mi familia y con mi persona, esa fortaleza que nos transmiten es la que nos mantiene en pie. Un reconocimiento a las comunidades mixes que aun en las condiciones de marginación siempre tienen algo que dar. A las comunidades circunvecinas mixes y a los que no están tan cerca, al pueblo de Oaxaca, a las colonias populares, a México, a los medios de comunicación que aún permanecen en el lugar de los hechos, y, a las ciudadanas y ciudadanos de otros Países que se han solidarizado con el Pueblo de Tlahuitoltepec.

Reciban el agradecimiento del pueblo y sus autoridades. Vamos a salir de ésta, porque aún queda mucho por hacer, mucho por compartir. Abrazos. Zenaida Pérez.